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Cómo y dónde puedo acariciar a mi gato

¿Cómo acaricio a mi gato?

Si estáis empezando a leer este nueva publicación del waskyblog es porque queréis demostrar todo el amor que sentís por vuestro gato ¿De qué manera? a través de las caricias. Y es que, como todos sabemos, a los gatos no les gana nadie en ser ariscos y reservados en todo lo relacionado con el cariño. Aún así y si se sabe cómo hacer, los mininos pueden entrar a tope en el juego de las caricias.

Así que si quieres ser de esas personas que conocen los trucos con los cuáles los gatos no se pueden resistir a una sesión de mimos, estás en el sitio adecuado. En el nuevo blog os vamos a enseñar los mejores lugares para acariciar a los gatetes y también el cómo hacerlo sin que seamos rechazados. Arrancamos en tres, dos, uno,… ¡vamos!

¿Cuáles son las mejores zonas para acariciar a un gato?

Antes de empezar, hay que decir una verdad como un templo: cada gato es un mundo. Al igual que los seres humanos, éstos tienen diferente carácter y puede ser que lo que funcione con unos con otros no valga ni a la de tres. Por ello, no os frustréis si vuestros gatos son más independientes de lo normal. En el fondo, os quieren mucho aunque no lo demuestren tanto.

Entrando ya en el tema principal, es básico conocer qué zonas son las que más le molan a un gato para ser acariciado. Podemos decir ya cuál es la que no les gusta: la panza. Hay excepciones, claro está, pero no les apetece nada que les acariciéis por esa zona. El motivo es bastante sencillo. Al ser conscientes de que pueden ser presas de otros animales y teniendo en cuenta que es en la zona de la barriga donde cuentan con los órganos más vitales, intentan defenderse a capa y a espada. Junto a la barriga, las patas tampoco son muy de su agrado a la hora de ser acariciados.

Por el contrario, es en la cabeza donde acertaremos sin ninguna duda a la hora de darles mimos. Incluso gatos que no os conocen, no se amedrentarán si les acariciáis con cuidado. Siendo más específicos, son tres zonas las que más les gustan: inferior de la barbilla, detrás de los bigotes y detrás de sus orejas. Esto se debe a qué en estos lugares es donde están las glándulas del olor. Cuando les acariciáis ahí, los gatos se estimulan y sueltan su aroma, haciéndoles disfrutar mucho. Es por esta razón por las que muchas veces el gato roza contra vosotros su cabezita. También podemos probar la zona entre el lomo y la cola. Es una de las zonas que más les estimula. En esta imagen os mostramos un esquema de La Gatera de Rumbo:

Dónde y cómo puedo acariciar a mi gato

 

Consejos para acariciar a tu gato

Lo primero de todo, conoced a vuestro gato. Percibid bien cuáles son las señales que suele usar diariamente: cuando tiene hambre, cuando se ha quedado encerrado, etc. Así, sabréis bien cuando requiere de mimos, cuando está harto o cuando los rechaza sistemáticamente. Es la base de todo el conocer a vuestro minino.

Si conocéis bien al gato, es probable que esto lo hagáis siempre. No obstante, hay que saber cuándo parar la sesión de caricias y juegos. Si no lo hacéis en el momento justo, el gato comenzará a mordisquear y arañar sin compasión. Así que cuidado con ello. Es mejor ser precavidos.

En respuesta a la anterior situación, no es nada recomendable castigar al gato. Ni física ni verbalmente. Eso no ayudará en mejorar la relación y será aún más reacio a cualquier forma de cariño. Incluso puede hacer que te coja miedo. Si os araña u os muerde, un no enérgico será suficiente, además de apartar la mano rápidamente.

Junto a esta recomendación, os advertimos de que no es nada bueno forzarle a una sesión de caricias o mimos. Sabemos que los gatos son muy independientes y que son ellos, la mayoría de veces, los que marcan el ritmo en todos los sentidos. Además, el coger al gato en brazos o bloquearlo incluso, puede ser lo peor que hagáis. Se sentirá sin huida y puede “explotar” contra ello. Si no quiere más caricias, os lo hará saber.

Por último, un pequeño truco para que el gato le empiece a coger el gusto a las caricias. Se basa simplemente en usar el refuerzo positivo con ellos. Es decir si por cada caricia o arrumaco que se deje hacer recibe una chuche o similar que les encante, estos serán más propensos a dejarse hacer. ¡Probadlo!

Cómo y dónde puedo acariciar a mi gato

Una caricia en la cabeza, la mejor opción para el gatete | Fuente: FeelCats

¡Contadnos vuestra experiencia!

Una vez profundizado en cómo y dónde acariciar a nuestro gatete, queremos saber cuál es vuestra experiencia ¿Soléis acariciar sin problemas al minino? ¿Tenéis problemas? ¿Cuáles? Queremos conocer vuestros testimonios, somos todo oídos 🙂

Información recogida de Fundación Affinity

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