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Perros juguetones

Perros juguetones

Perros juguetones

Hay perros juguetones y otros un poco menos. Unos son más activos, otros más perezosillos, unos tienen una personalidad, otros poseen otra distinta… Pero lo cierto es que todos quieren jugar, más o menos tiempo, normalmente hasta que se cansen 😁

Así que, este post no va dirigido para ningún tipo de perro en particular, sino para todos ellos en general. Te daremos consejos para jugar con ellos y qué debes hacer para que se lo pasen genial. Allá vamos con nuestro post ‘Perros juguetones’.

La naturaleza juguetona del perro

Perro juguetón
Perro juguetón

Es necesario que tu perro sea activo y que juegue contigo y con otros perros para que pueda tener una buena vida social, para que crezca y madure. Mediante el juego, el animal va aprendiendo conceptos básicos para su desarrollo normal, siendo muy beneficioso para su parte intelectual.

Pero no solo aprende conceptos racionales, también emocionales. Relacionarse con otros perros y humanos hará que sea más sociable y evita que desarrolle traumas o fobias que aparecerían en el caso de que fuera un animal solitario. Según unos estudios, a las tres semanas de vida, el perro ya necesita jugar con seres de su especie y con humanos, un hábito que adquiere de por vida.

Y es que si no es jugando, ¿cómo iban a comprender el entorno que les rodea y cómo deben comportarse? Al igual que los humanos, a los perros también (sobre todo de cachorros) les gusta jugar y experimentar cosas nuevas divirtiéndose. Adquieren así unos hábitos básicos de conducta, siendo importante recordad que hay que adiestrarlos para que respeten a los demás en todo momento.

Es importante que controlen tanto su fuerza como sus instintos, y eso lo consiguen de la misma manera, jugando. También es la manera más amable y divertida que tienen de hacer ejercicio, no olvidemos que un perro jamás debería llevar una vida sedentaria por muchos motivos.

Ni que decir tiene que jugando contigo, creará un vínculo emocional más importante si cabe. Volvemos a decir, un perro al igual que un ser humano, necesita jugar y pasarlo bien, y si es con otra persona, se generará un fuerte lazo de amistad.

Así que no te enfades si tu perro se pone un poco pesado y juguetón. Si no libera energía mediante esos hábitos, puede convertirse en un perro agresivo o violento, además de sufrir grandes problemas de estrés.

Consejos para jugar con el perro

Vamos a darte unos consejos para jugar con tu perro adecuadamente. Primero de todo, acostúmbrale a que juegue desde cachorro, pero siempre con respeto hacia el entorno. Es decir, debemos enseñarle a jugar con disciplina y respeto. Asegúrate de ser el que manda, el perro no puede interponer sus intereses y hacer lo que le plazca porque puede generar problemas de convivencia.

¿Cómo demuestras tener el control? Con acciones tan sencillas, como por ejemplo, lanzarle la pelota o el juguete y no dárselo con la mano para que lo agarre con la boca. Si te lo coge directamente de la mano, puede pensar que él tiene el control. Cuando coja la pelota, haz que te la de y no vayas detrás de tu mascota para quitársela.

A la hora de irse, házselo saber y muéstrale que el juego termina cuando lo decides tú. Durante el juego, si muestra una actitud desafiante o agresiva, para e interrumpe la sesión de pelota. Si jugáis al tira y afloja con una cuerda, no pares hasta quedarte tú con el objeto, de lo contrario, creerá que es más fuerte que tú y que él manda 😎

El lugar idóneo para que juguéis sería uno alejado de la ciudad, o al menos de las carreteras donde haya mucho ruido y peligro para el perro si le da por meterse en la calzada. Así también podrá correr libremente sin que nada se lo impida. Puedes educarle para que aprenda cosas nuevas sin que tú tampoco estés agobiado por él.

¡Déjale disfrutar! Si le gusta correr, que corra; ¿le gusta el freesbe? a por ello; si prefiere la pelota, perfecto; y si prefiere retozarse por la hierba, que lo haga sin ningún problema. Lo más importante es que juegue con lo que más le gusta, de esta manera aprenderá cosas útiles de manera más eficiente.

Y… ¿por qué no un agility? Si tu perro es muy activo y es un crack del circuito, puedes hacer que participe en uno de estos eventos, o en un canicross. En muchas ciudades hay parques caninos donde podrá practicar.

Los parques caninos son lugares muy seguros, cerrados con doble puerta y vallado en todo su perímetro para evitar que el perro se salga y corra peligro. El entorno es agradable para que tu perro pueda correr libremente y tú puedas enseñarle a superar los obstáculos sin ningún problema.

Un juego muy educativo, sobre todo para su sentido del olfato, es el escondite. Sí, como cuando eramos niños, puedes jugar al escondite con tu perro. Ocúltate detrás de una puerta de tu casa, o en el exterior detrás de un árbol o pared. Haz que tu perro te busque y dé contigo gracias a su olfato. Después, prémialo con una chuche.

Puedes usar rompecabezas en forma de juguetes para tus perros. Hay algunos diseñados para que tu perro ejercite su cerebro que además de hacerles pensar, les distraerá. Puede ser una buena idea cuando se tengan que quedar solos en casa y no se aburran (ni destrocen la casa 😁).

Pelotas en las que puedes meter un hueso en la que le cueste sacarlo, cubos con figuras que pueden meter en los huecos correspondientes para mejorar su capacidad espacial… Hay muchos juguetes pensados para este tipo de situaciones que son realmente efectivos.

Perros juguetones: Los perros juegan mordiendo

Como todos sabéis, los perros utilizan la boca para casi todo. Y también, por supuesto, para jugar. Cuando vemos a un perro “mordiendo” a otro no sabemos si lo hace como ataque o solo está jugando. Pues bien, es totalmente normal que tenga este comportamiento mientras juega.

Perros juguetones
Perros juguetones

Así que, no nos alarmemos cuando veamos que nuestro perro usa los dientes con otro perro, solo está jugando. Desde cachorros, los perros usan su boca para morder los juguetes, los huesos, o cualquier cosa que se encuentre a su alrededor.

De esta manera van aprendiendo a conocer todo lo que los rodea, las texturas de los objetos y a curiosear. Debemos hacerles ver qué es lo que pueden morder con fuerza y qué no. Esta educación se hace enseñándoles a practicar el mordisco con mordedores. Se debe enseñarles su uso para que cuando muerdan algo lo hagan de forma controlada y sin una fuerza desmedida.

Las cuerdas son buenas herramientas para hacer que muerdan. Podemos zarandearlos para que se entretengan y vayan controlando poco a poco su fuerza.

Un pequeño truco para saber si tu perro se quiere pelear con otro perro o solo jugar, es mirarles la cabeza. Si se enseñan los dientes pero no se miran frontalmente, sino que lo hacen de manera lateral, es buena señal. Eso querrá decir que lo que quieren es jugar y abalanzarse sin hacerse ningún daño.

Si temes que en un momento dado, tu perro está empezando a enfadarse con su compañero de juegos (o viceversa), y quiere bronca, lo mejor que puedes hacer es llamarle efusivamente e invitarle a jugar a otra cosa más calmada y sin potenciales peligros. Puedes enseñarle una pelota u otro juguete para relajarlo.

Si la situación se pone más tensa, interponte entre los perros y coge al tuyo por el arnés para apartarlo hacia ti. Pídele al otro dueño que haga lo mismo con su perro y calmarlo. Una vez se pase el enfado, podéis hacer que jueguen de nuevo, pero esta vez, a algo más tranquilo y que no implique ningún peligro.

Eso es todo por hoy, amigos. Esperemos que os haya gustado nuestro post y os esperamos la semana que viene. ¡Un abrazo!

Información recogida de Hogarmanía.

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